|
LA MEMORIA Y LA PIEDRA
(México)
La luz del sol sobre los muros, la resaca, las voces que te cercan, los árboles que al fondo se dibujan, los recuerdos que secan más tu boca, el implacable escenario de tu herencia. Sin embargo has venido, has vuelto a recobrar tu patrimonio abandonado, el espectro que tú llamaste vida, lo que fue, lo que los años han dejado. Palabras tropezadas de pasión, violenta lengua, piel derramada entre las manos, lo que fue, carne entregada, saliva, sangre, temblor, caliente olor, dos cuerpos enlazados rodando para siempre hacia la nada. Aquí, en esta pequeña calle, en ese apartamento -cuyas paredes todavía se levantan detrás de la memoria-, sentiste el terco aliento del deseo y del odio, la ternura y la furia recorriendo tu piel y sus rincones, inventando su camino de fuego entre los muslos, y aquel pelo y los húmedos, ocultos labios, y los dientes mordiendo y la mirada ciega. Hoy has regresado -siempre regresas a esta ciudad donde la piedra venció al tiempo hace siglos- y esta mañana de agobiante verano, mirando la nieve lejana en los volcanes, has buscado, junto a un portal perdido, tu devastado origen, el territorio de tus sueños. Mientras enciendes -temblándote la mano-- un cigarrillo sabes que aquí tuviste todo y no tuviste nada, sino este sol sobre los muros y los árboles. Igual que ahora, cuando otra vez la luz te ciega y el humo del cigarrillo rememora borrosas figuras, vagos gestos con los que te consuelas, cuando palabras, cuerpos, son ya sólo sombras -sombras a plena luz, humo en los ojos-, fantasmas que la resaca solivianta.
De "Desapariciones y fracasos"
Leopoldo María Panero. Poeta español nacido en Madrid en 1942. Creció en el seno de una familia con grandes recursos económicos recibiendo una esmerada educación inicial en El Escorial y luego en Londres. Su espíritu rebelde y viajero lo llevó a deambular por diferentes países de América, dándole la oportunidad de conocer a grandes escritores como Octavio Paz, Jorge Luis Borges y Juan Rulfo entre otros. Su carrera poética se inició en 1968 con la publicación del libro «A través del tiempo», al que siguieron luego, «Los trucos de la muerte» en 1975, «Desapariciones y fracasos» en 1978, «Juegos para aplazar la muerte» en 1984. «Antes que llegue la noche» en 1985, le permitió obtener el Premio Ciudad de Barcelona. En 1988 con «Galerías y fantasmas», obtuvo el Premio Internacional de Poesía de la fundación Loewe. «Sin rumbo cierto», XII Premio Comillas de Biografía, Autobiografía y Memorias y «Enigmas y despedidas» publicado en 1999, son sus últimas producciones. Vive en Girona desde 1985.
Enviado por Rui Mendes
|